¿Has dudado al elegir entre el fármaco genérico y el de patente?

Seguramente te cuestionas sobre las diferencias entre ambos al observar que tienen el mismo compuesto.

Básicamente la diferencia radica en su nombre y aspecto. Los medicamentos genéricos tienen el mismo principio activo, concentración, forma de dosificación y vía de administración que el medicamento de marca.

 

 

Lo que hace más caro un medicamento patentado ante el genérico es el costo de investigación, pruebas y promoción. La patente suele durar 20 años, dos décadas en que el fabricante tiene derecho exclusivo de su producto. Una vez que caduca la patente, otras compañías tienen permiso para hacer una versión genérica del medicamento de marca, y dado que la compañía de los medicamentos de marca ya ha realizado la mayor parte del trabajo, los medicamentos genéricos son más económicos.

 

En cuanto a su eficacia, los medicamentos genéricos se someten a pruebas usando los mismos métodos que los medicamentos de marca, y requieren la aprobación de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos). 

Las versiones genéricas no están disponibles para todos los medicamentos.

Consulta a tu médico o farmacéutico si hay medicamentos genéricos disponibles para tu receta. Si hay una versión más económica disponible, es probable que puedas ahorrar dinero.