¿Te has preguntado qué son y para qué sirven los antibióticos?
Seguramente en algún momento de tu vida has tenido que recurrir a ellos, ya sea que te los haya recetado algún médico o por esa peligrosa costumbre de automedicarse; pero, ¿sabes que es lo que causan en tu organismo y por qué resulta contraproducente tomarlos sin prescripción médica?.
El antibiótico es una sustancia química producida por un ser vivo o derivado
sintético, que mata o impide el crecimiento de ciertas clases de microorganismos, ayudan a las defensas de un individuo hasta que las respuestas locales sean suficientes para controlar la infección. Generalmente, son fármacos usados en el tratamiento de infecciones por bacterias, de allí que se les conozca como antibacterianos.

Existe una gran cantidad de bacterias que pueden atacar al organismo y para contrarrestarlas existen varios tipos de antibióticos.
La inadecuada elección del antibiótico para atacar determinada infección, puede generar bacterias resistentes, por lo que la automedicación es contraproducente y peligrosa.
Por otro lado, los antibióticos y antimicrobianos son totalmente inefectivos en las enfermedades virales (resfriado común, herpes genital, paperas, rubéola, varicela, sarampión, etc.); por lo que su uso debe evitarse en estos casos.
Los antibióticos sólo deben ser usados bajo observación y prescripción de un especialista de la salud autorizado y no se puede consumir alcohol durante el tratamiento antibiótica, ya que potencializara el efecto indeseable de las reacciones adversas.

